Sevilla es conocida por su vibrante vida nocturna que seguro no te decepcionará. Discotecas, bares y pubs se extienden por toda la ciudad, y puedes encontrar uno en cada esquina. Hay tal abundancia que difícilmente serás capaz de ir a la mitad de ellos. Cada año abren nuevas discotecas en las que para entrar, sobre todo en las que están de moda, es mejor ir bien vestido. Los guardas de seguridad se fijan en como vistes y como vas, y si entras con grupos que son demasiado grandes corres el riesgo de ser rechazado.
La primavera y el verano es sin duda el mejor momento para salir. Es cuando se abren las terrazas que organizan fiestas al aire libre. Dado que la cena normalmente se toma alrededor de 10 u 11 la mayoría de la gente no sale antes de la medianoche. Si quieres ir a algunos clubs, tendrás que esperar hasta las 2 de la mañana y no se llenan al menos hasta las 3am. Una salida nocturna normal termina alrededor de las 6-7am, pero podría continuar incluso más tiempo. Algo a lo que mucha gente no está acostumbrada, pero créenos, ¡lo lograrás! Lo único que necesitas es dormir una siestas y estarás descansado.
A los españoles les encanta y están acostumbrados a pasar tiempo fuera de casa. Durante todo el año se ven personas de pie fuera de los abres con su cruzcampo inmersos en conversaciones intensas. También verás gente con sus botellas de alcohol en las calles y plazas. Esta moda se llama botellón y un lugar típico para esto es la Alameda de Hércules, una gran plaza llena de numerosos restaurantes y bares. Sin embargo, se ha vuelto cada vez más difícil pasar la noche de este modo debido a las quejas de los vecinos. Aunque, a lo largo del río y en los parques los jóvenes aún se reúnen para disfrutar del clima soleado y la mutua compañía.
La gente aquí pasa más tiempo en general al aire libre y de bares que nosotros en el norte. El buen tiempo sin duda facilitará este fenómeno, pero incluso cuando hace más frío la gente permanece fuera con sus amigos y dejan que los niños jueguen en las calles. Lo que puede parecer un shock es ver a los niños después de media noche. Aunque, al llegar a los 45 grados a la sombra durante el día, no es de extrañar que la gente haga la vida de noche. Tanto la juventud como los no tan jóvenes. Lo que está muy bien en España es que la gente pasa mucho tiempo unos con otros y llevan los niños donde quiera que vayan los adultos. La casa no es un punto de encuentro central como en Suecia lo cual es muy refrescante.